Circling, también conocida como mindfulness interpersonal, es una técnica donde se pone en práctica el reconocimiento del momento presente. A través de la atención plena en el aquí y ahora, la persona explora y se adueña de su experiencia. Se trabaja a nivel integral: cuerpo, mente y emociones. Cada quien establece una conexión muy profunda consigo mismo y también con el grupo o las demás personas involucradas en la práctica en ese momento.

A lo largo de la práctica de Circling se van activando diferentes niveles de inteligencia. El facilitador de la técnica funciona como un guía proponiendo diversos ejercicios y aproximaciones. La idea es incrementar la compasión por uno mismo, el autoconocimiento y despertar la consciencia. Lo más importante, sin embargo, es la posibilidad de sentirse parte de un todo. Se experimenta una conexión muy profunda con el grupo o con la persona con quien se realiza Circling. De pronto se disuelve la individualidad y se fusiona con el colectivo.

¿Quién puede practicar Circling?

Cualquier persona, no importa la edad o la situación vital, puede practicar Circling. Esta técnica parte de la idea de inclusión, de abrirse a uno mismo y a los demás. Somos parte de un todo, con nuestras particularidades y experiencias de vida únicas, pero siempre parte de un todo.

¿Cómo es una sesión de Circling?

Para empezar hay que asumir que se trabajará de forma grupal. Esto quiere decir que la persona debe estar abierta a mostrase tal cual es y al mismo tiempo a percibir al otro de forma integral. Las conexiones que se generan trabajando en pareja, por ejemplo, pueden implicar alcanzar a ver una tristeza profunda que yace detrás de los ojos de la persona. O bien, una ira muy escondida que hasta entonces nunca había sido reconocida.

El facilitador sugiere tomar responsabilidad de lo que está ocurriendo dentro de nosotros mismos, en ese momento presente. De este modo la persona se da permiso a sí misma a experimentar cualquier sensación que venga. Se sueltan resistencias, se cae la máscara.

Se trabaja mucho a nivel inconsciente, asumiendo las capas que van brotando de la psique de forma paulatina. A veces al adueñarse de la experiencia del momento presente, surgen sensaciones que van más allá de un análisis racional. Es sentimiento puro, es sumergirse en las profundidades del Ser.

Beneficios

  • Se genera un clima de aceptación. Al honrar y reconocer lo que se está experimentando, no queda de otra más que aceptar nuestra realidad, tal cual y como es.
  • Se crea un espíritu de colectividad. Trabajar en grupo o en pareja es un ejercicio potente que promueve la conexión con todos los presentes y mucho más allá.
  • La persona puede sentirse vista, escuchada, contenida. Al abrir la mente y el alma de manera tan pura, incluso solo con una mirada, se genera una sensación de acompañamiento.
  • Se cultiva la atención plena, eso a su vez reduce el estrés provocado por pensamientos que se aferran al pasado o se preocupan por el futuro. Se fomenta la paz interna, la posibilidad de soltar todo lo irreal, es decir, todo lo que no es aquí y ahora.